Cosas que hacen que... no, da igual...
Me he acordado de esa película, Cosas que hacen que la vida valga la pena. No es una gran película, pero el cartel es precioso.
Siempre me han dicho que soy dispersa. Bueno, es verdad, no puedo negarlo... el comienzo de este post es un ejemplo.
Simplemente, estoy viva. No hay mucho más que decir. Bueno, sí que lo hay. Pero no quiero ser demasiado egocéntrica... aunque, claro, este es mi blog. Creer que lo que puedo escribir aquí le interesa a alguien ya es bastante... aish, otra vez igual. Bueno, a cosas como esta es a lo que estoy enfrentándome últimamente. Qué parte de mí va ganando no lo tengo claro todavía.
Y, bueno, estoy con un guión técnico que está siendo muy entretenido. Sobretodo pensando los planos de cierto psicólogo y su interpretación (aunque creo que eso no va a ser trabajo mío... en realidad no sé qué será trabajo mío).
Y poco más. Que sigo de baja. Que la muñeca sigue fastidiando. Y que no me sale escribir... no sé, empiezo con una idea que se acaba difuminando y cuando surge la siguiente está todo lleno de humo de la anterior... Bueno, todo sea colocar un extractor.
(No me aguanto cuando hago esas metáforas).
