En el último mes
Encontré de casualidad un trabajo de ayudante de cocina en un hotel. Nada extraordinario, pero haciendo un par de horas extras al día y currando algún día libre, se ganaba un piquito. Pero no he tenido tiempo a comprobarlo, porque en ese mes, también tuve un accidente laboral (nada dramático, pero lo justo para no poder trabajar) y en la mutua me dieron una semana de baja.
Y en ese mes, me han despedido. Así que en un mes he tenido mi primer trabajo asegurada y cotizando (que no mi primer trabajo), mi primer accidente laboral, mi primera baja y mi primer despido (improcedente, pero no me sale nada de rentable que ningún sindicato ni ningún abogado se moleste en demostrar que ha sido improcedente... si no, también tendría mi primer litigio laboral).
También en ese mes he pasado de estar apática a querer hacer cosas sin parar, de pensar que soy un fraude a sentirme reconocida en lo que hago (aunque sean hamburguesas y pizzas), de pensar que no podía con nada a comerme el mundo.
En este momento, bueno... ni lo primero ni lo segundo. Eso sí, casi había conseguido pensar que el mundo era un lugar tolerable. Al menos, tolerable. Pero la verdad está ahí afuera. El jefe de mi amiga/hermana2 me decía hoy que me pusiera en el lugar del empresario, que yo habría hecho lo mismo. Me puse en el lugar del empresario y decidí que podría haber hecho lo mismo, en función del trabajor que fuese. Y decidí que yo no me habría echado. Y que por eso, yo no tenía interés en montar ninguna empresa.
Sé que me va a costar más de un palo (y más de dos y más de tres), pero lo único que es mío son mis ideas y cuando me voy a la cama, me quedo sola conmigo... y me gusta ser una buena persona y tener principios. Si ser empresaria implica que voy a echar a una chica que ha venido desde el otro pico de España a trabajar, que ha estado dando todo por adaptarse lo más rápido y hacer bien su trabajo, que tiene un accidente en la cocina y se jode una mano y antes de que el traumatólogo la vea, la despido porque si me espero se le acaba el plazo de pruebas y si la echo tengo que indemnizarla... pues la verdad, así va a ser empresaria su madre (por no decir su puta madre).
Y, vale que hoy día lo de ser honrado no se estila, pero eso no significa que los que quedamos no lo seamos.
Una vez se lo dije a una amiga: siento que tengo que pelearme para entrar en un juego que no me gusta (incluso podría decir que me da asquito)...
