Cuando las cosas dejaron de tener sentido o cómo revivir fragmentos de vida
Me encantaría poder decir que yo estuve ahí. Pero no sería del todo cierto. Es cierto que parte de la historia la conocía, había sido observadora en algunos momentos y confidente en casi todos los demás. Pero no estuve allí.
Por eso es curioso releer (sí, releer, es lo que tienen los blooks) esos momentos unos años depués.
Del libro... bueno, no se puede hablar del libro sin hablar del autor. Y del autor, he leído más que hablado, así que se supone que podría decir más cosas de él como escritor que como persona. Aunque como lo que leo suelen ser resúmenes de su vida, pues... De todas formas sólo puedo decir dos cosas: la primera, que me encanta como dialoga. Es la segunda persona a la que le daría un diálogo para que lo escribiese, puliese o lo que sea que acabe en -ese (lo siento, Hache ocupa el primer lugar, supongo que lo entenderás). La segunda cosa es que cuando lees algo, quieres seguir leyendo. Quizás hay momentos en los que se le ve el plumero, y con plumero quiero decir técnica. No tiene porqué ser un defecto, hay autores que se han hecho grandes escribiendo pura técnica literaria. Pero no es el caso de Guille, al menos a mí no me lo parece. Es más usar la técnica para esconderla. No sé si me explico. Las cosas que más me han gustado son las que más apariencia de espontaneidad tienen. O las más espontáneas, no lo sé (recordemos que es un blook). La cosa es que leer lo que escribe es como si estuvieras hablando con alguien. El diálogo sin diálogo, el adiálogo. Jeje. Desvarío. Pero es cierto. Quizás no te interese nada en absoluto qué hicieron la noche del 13 de Octubre de 2005 Hache y el Ángel, y aún así lo lees porque no se trata de su vida, sino de la de personajes atrapados en papel, podrías leer igual sobre el terrorismo multidisciplinar de las piscinas, lo que te interesa es que te sigan contando cosas. Hambre de historias, podría decirse. Y el que tenga hambre de historias... jijiji... no puede perderse este libro. Vale, no era eso lo que quería decir, pero es que la tentación era muy fuerte. Ahora se me ha olvidado y sólo me salen cosas del tipo "este libro es fantástico", "el libro que todos estaban esperando" (siempre me gustó esa frase... aplicada a absolutamente todo lo publicitado por tv).
[Ahora debo hacer un inciso, porque cuando ya tenía el post completo, se me ha ido la conexión, no se ha guardado entero y hace como un mes que comencé a escribirlo... así que no me acuerdo de todo lo que había escrito aquel día... en fin...]
Bueno, desde que leí el libro he querido escribir sobre él. No era esto lo que quería escribir, era algo mucho más personal... pero tendría que reerlo para poder capturar los momentos y las sensaciones y ahora mismo el único libro que tengo es Rayuela. Y no tienen mucho que ver, la verdad... quizás conmigo sí, pero no con vosotros.
Así que lo que me queda es deciros: busquen el libro y léanlo. También podéis leer otras cosas escritas por Guille Ortiz antes, por si no os fiais de mí (sería comprensible).
Para ponéroslo fácil:
El libro en Editorial Grupo Buho
El libro en Bubok (que por cierto, es una iniciativa bastante interesante... y tenéis el libro en pdf por dos euros... no tenéis excusa)
La web de Guille Ortiz. Si entráis aquí, echadle un vistazo al apartado "Pequeños objetivos".
Ala, a leer.




Chico Escritor dijo
Oh, vaya... Me siento más que halagado, Jane. Es una crítica visceralmente elogiosa. Supongo que es lo que pretendía cuando escribí el libro o decidí publicarlo más bien. Ahora mismo, literariamente hablando -también-, me siento algo perdido, así que estímulos de este tipo me son de una gran ayuda, créeme. (Aunque Hache diga que debo dejar los estímulos externos a un lado).
Por cierto, Fresán y Vila Matas el domingo en la Feria del Libro... y yo en Barcelona :-(
Besos,
G.
12 Junio 2008 | 10:11 AM