Porque ya estaba tardando en hablar de OT
Fue curioso cómo en diez minutos lancé mi análisis de OT a mi compañera de piso que está en 1º de ingeniería química. Digo lo de ingeniería química porque nunca había hablado de un programa de televisión en profundidad con personas que no estuvieran relacionadas con la carrera y me hizo mucha gracia el comentario de "sí que sabes de cómo funcionan los programas de la tele". A lo que respondí "pues menos mal, porque estoy en último año de carrera".
En fin, me llamó la atención un comentario de una amiga a raíz de la nominación de Eva, por Risto, claro. Mi amiga decía que esa chica había descubierto en ese programa que ella no era más que una excusa para vender. ¿Acaso ese programa es otra cosa que un gran anuncio? Si los ejercicios de relajación están patrocinados por Sony (y que conste que me encantan los anuncios del televisor), el favorito cobra un plus del BBVA y cada vez que echan a alguien (expulsar no me gusta) los compañeros le cantan la canción del anuncio del mismo banco... si Jesús Vázquez, que no deja de ser un actor más, el que más si cabe, que para eso es el presentador, que le coge las manos a los concursantes para que se vea el reloj que llevan... ¿alguién pensó que ese programa era algo más? Y en todo eso hay un tipo que despierta el pánico entre los concursantes del reality (no nos olvidemos de qué formato hablamos), que suscita el odio de las quinceañeras y tanto divierte a algunos que lo vemos porque es uno de los pocos personajes de la tele que se ríen de la tele, que sabe dónde está y qué se consigue con cada una de sus palabras y que ejercer el papel del malo de turno.
Hay quien dice que las gafas son una falta de respeto. Yo creo que al realizador le dan mucho juego.
Y, sí, este año estoy siguiendo OT porque me parece que la carnavalización ha entrado a saco y me lo paso pipa... eso y porque hay un indie que a saber por dónde sale... Telemarujeo aparte, claro.

Bambu dijo
To-tal-men-te de acuerdo. Precisamente con la "máscara" de Mejide se han quitado las máscaras y van a saco. A los concursantes les llaman de todo menos bonitos. Los llantos ya no están tan valorados como en otras ocasiones. Los profesores ya no son santos. Y a ninguno se le ocurre decir Gracias por este sueño. ALs leyes del share se han encargado de que esta vez sea una verdadera PESADILLA. El programa se está fagocitando a sí mismo. HURRRA!
11 Diciembre 2006 | 06:28 PM